Trastorno bipolar y adicciones: abordaje preventivo dual y asistencial en la sociedad actual

Fecha
2024
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Editor
Universidad Católica de Cuenca.
Resumen
The comorbidity between bipolar disorder and substance use disorder is one of the most relevant within the spectrum of dual pathology due to its prevalence and comprehensive management. In the Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fourth Edition (DSM-IV), the criteria for "substance-related mood disorder" and "mood disorder due to medical illness" (i.e., criteria defining which symptoms should be emphasized) were developed in a similar format. Extreme mood swings, with cycles of depression, mania, hypomania, or a combination of both, are a hallmark of bipolar disorder. Between 60 and 65 percent of people with bipolar disorder are dependent on legal or illegal psychoactive substances, especially alcohol, tobacco, cannabis, cocaine, heroin, and hallucinogens. In addition, the use of these substances in predisposed individuals often coincides with psychiatric disorders, anticipating their onset, exacerbating symptoms, and significantly impeding the pharmacological and psychosocial treatment of the patient. Early medical efforts to reduce, regulate, treat, and prevent episodes of substance abuse are significant; these measures are considered essential to prevent bipolar disorder from deteriorating from a manageable illness to a disabling and treatment-resistant condition. Physicians strive to provide comprehensive treatment that addresses the pharmacological and psychotherapeutic aspects of bipolar disorder, including prescription of appropriate medications, regular patient follow-up, education about the illness, and family and social support
Descripción
La comorbilidad entre trastorno bipolar y trastorno por uso de sustancias es de las más relevantes dentro del espectro de la patología dual por su prevalencia y manejo integral. En el DSM-IV, los criterios para “trastorno del estado de ánimo relacionado con sustancias” y “trastorno del estado de ánimo debido a una enfermedad médica” (es decir, criterios que definen qué síntomas deben enfatizarse) se desarrollaron en un formato similar, los cambios de humor extremos, con ciclos de depresión, manía, hipomanía o una combinación de ambas, son un sello distintivo del trastorno bipolar. Entre el 60 y el 65 por ciento de las personas con trastorno bipolar dependen de sustancias psicoactivas legales o ilegales, especialmente alcohol, tabaco, cannabis, cocaína, heroína y alucinógenos. Además, el consumo de estas sustancias en individuos predispuestos suele concurrir con trastornos psiquiátricos, que anticipan su aparición, exacerban los síntomas e impiden significativamente el tratamiento farmacológico y psicosocial del paciente tratado. Los esfuerzos médicos tempranos para reducir, regular, tratar y prevenir los episodios de abuso de sustancias son importantes, estas medidas se consideran esenciales para evitar que el trastorno bipolar sedeteriore, pase de ser una enfermedad manejable a una condición incapacitante y resistente al tratamiento. Los médicos se esfuerzan por brindar un tratamiento integral que aborde los aspectos farmacológicos y psicoterapéuticos del trastorno bipolar, que incluyen la prescripción de medicamentos adecuados, el seguimiento regular del paciente, educación sobre la enfermedad, apoyo familiar y social
Palabras clave
PATOLOGÍA DUAL, TRASTORNO BIPOLAR, ABUSO DE SUSTANCIAS, TRATAMIENTO INTEGRAL
Citación
VANCUOVER: Mogrovejo D. Trastorno bipolar y adicciones: abordaje preventivo dual y asistencial en la sociedad actual. Médico. Cuenca-Ecuador. Universidad Católica de Cuenca. 2024. [citado el DIA de MES de AÑO]. Disponible en: (dirección url en donde está el documento)